LA MAGIA DE LOS CUATRO ELEMENTOS Y EL ESPÍRITU




IMG_6222JPG


Los cuatro elementos alquímicos (La alquimia es la ciencia y el arte antiguo precedente a la química) son: tierra, aire, agua y fuego.
Fueron los griegos, concretamente Empedocles, quien afirmaba que todo lo existente en la Tierra estaba conformada por estos cuatro elementos.
También está la teoría china de los cinco elementos, pero eso será motivo de otro post.
Ahora bien, para nosotras las brujas, los cuatro elementos alquímicos son parte fundamental de la naturaleza, por lo tanto los consideramos sagrados.
Gracias al afamado escritor Wicca, Scott Cunningham el conocimiento y la práctica de la magia natural sigue siendo muy extendida en el mundo pagano actual.

EL PODER DE CADA ELEMENTO Y CÓMO REPRESENTARLO

TIERRA
La tierra es el lugar donde todo tiene su crecimiento. Nos provee de todo lo que necesitamos, como los alimentos y el suelo donde establecernos y desarrollarnos para vivir.
Ella nos protege, nos da estabilidad. Representa el aspecto material de todas la cosas, y nos ayuda a asentarnos y a permanecer ecuánimes. Quien "despega" los pies del suelo, tiende a perderse a sí mismo en una nube que no le permitirá pensar y actuar con claridad.
Para fortalecer nuestras raíces y conectarnos con ella, es importante recordar que todo proyecto de vida necesita ser construido sobre cimientos sólidos, con paciencia y planeación. Para no perder esa estabilidad, se sugiere tener en el hogar cuarzos, piedras y plantas, a los que cuidaremos y agradeceremos que nos brinden el soporte mental necesario para materializar nuestras ideas.
En la ropa, los accesorios o la decoración, podemos representarla con el color café y/o con el verde. Y en el altar de bruja, puede ser representado por piedras, cuarzos o sal de grano.
Palabras clave: estabilidad, sentido común.

AIRE
Aunque el aire es un elemento intangible e invisible, puede sentirse su presencia, ya que nos mueve los cabellos y también eleva nuestro pensamiento cuando es una suave brisa. En su etapa más furiosa, sin embargo,  puede derribar lo que en un momento se consideraba sólido y estable o avivar las llamas del fuego y ser detonador y cómplice de la destrucción.
El aire representa nuestros pensamientos, nuestro intelecto y es el canalizador de nuestros deseos y ambiciones hacia el universo. Refresca y purifica; libera y pacifica. Es el conductor de plegarias y peticiones y muchas veces te ayuda a descubrir lo que necesitas, más que lo que deseas. El aire te ayuda a racionalizar las cosas, decretar y afirmar adecuadamente, pero sobre todo, a tomar acción. Sin esto último, nuestros deseos simplemente se desvanecerán.
En la ropa, accesorios y decoración, lo podemos representar con el color azul claro, amarillo o blanco. Y en el altar, con el incienso. 
Palabras clave: intelecto, calma.

AGUA
El agua es el flujo de las emociones. El lazo que te llevará hacia la corriente, pero también te jalará a tierra firme. Al igual que el aire, puede ser calma o tempestad. Sin ella, la vida simplemente no existiría.
Representa el flujo de emociones, además de las ideas y la habilidad de compartirlas a través de las palabras, con los demás.
También diluye y desparrama las emociones, los pensamientos y las palabras. Puede llegar a ahogar y destruir todo a su paso, por eso necesita un contenedor todo el tiempo, como el corazón contiene las emociones. Esto significa que debemos tener cuidado con lo que pensamos y decimos. 
Para representarla en la ropa, los accesorios o la decoración, podemos utilizar el azul claro o el aqua. En el altar, con un recipiente que la contenga.
Palabras clave: flujo de emociones, deseos del corazón.

FUEGO
El fuego es el combustible que impulsa la energía de la voluntad y convierte tus sueños en realidad. También con él hay que ser cuidadosos, pues el fuego puede fácilmente descontrolarse.
El fuego es la potencia, el dinamismo, el cambio constante. Es difícil contener y controlar, pero cuando es usado con sabiduría, brinda luz, calor y esperanza a nuestra vida.
Junto con el aire, te da el impulso, el coraje y la determinación necesarios para tomar acción.
Para representarlo en ropa, accesorios, decoración, se usan los colores rojo o naranja.
En el altar se representa con la vela.
Palabras clave: transformación, cambio, energía, acción.

Como pueden ver, los cuatro elementos forman parte del todo y a su vez, tienen una energía especial, la cual es necesaria para que nuestras peticiones y deseos se vuelvan realidad. Además de que cada uno está custodiado por un guardián, mismos que se deben invocar al realizar un ritual.

En otro post les comentaré cómo usarlos, posicionarlos adecuadamente en un altar, así como a invocar a sus guardianes.

Por último, vamos a hablar del quinto elemento esencial para la práctica mágica.

IMG_6225JPG

ESPÍRITU
También conocido como Éter o Akasha, representa nada más y nada menos que el control del individuo sobre los cuatro elementos. Es la voluntad y el sentido de nuestras vidas y sirve como canal de comunicación con el universo, a través de los espíritus elementales.
Está formado por todo lo visible y lo invisible.

Como nota final, les explico que Akasha es una palabra en sánscrito (lengua antigua de la India) que representa eso que no se ve, pero que penetra todo el espacio.

Ahora ya saben la importancia de los cuatro elementos en la práctica mágica. Los podemos encontrar en nuestra personalidad, pero también son los refuerzos que necesitamos las brujas cuando nos sentimos inseguras al realizar nuestro trabajo mágico.